Hola queridos lectores:
En esta entrada, no voy a poner ninguna historia o algún bonito poema.
Ahora es tiempo de hablar de algo que nos aterra a todos, que nos da miedo. Los abusos de chicos o chicas homófogos/as.
Y es el caso de que yo he recibido una amenaza de una chica que piensa publicar unas conversaciones que yo mantuve con ella donde decía que era gay.
Pero no puedo vivir siempre oculto ¿ no ?
Si lo hiciera, ese seria su poder. Mi miedo es su poder. Vuestro miedo es su poder.
Por ello no tenéis que tener miedo. Porque si no lo tenéis, no os podrán hacer daño.
Ser fuertes y valientes, esta vez, yo he dicho no al chantaje y a la amenaza. Si tengo que salir del armario, saldré. Pero no voy a tener miedo, porque se que mis amigos estarán allí y que eso, hará que el que amenaza sea débil.
¿Os gusta mi blog?
jueves, 28 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Tú
Tu mirada me hace grande, tus brazos al rededor de mi cuerpo me protegen. Tus labios contra los míos, tu lengua y la mía. Nuestros cuerpos abrazados, solo un cuerpo, solo nosotros.
Camino por tu piel, acariciando todo tu cuerpo.
Miro tus ojos, sin mas, te amo.
El amor es eterno, nosotros viviremos para siempre, si nos amamos.
domingo, 24 de octubre de 2010
Amor para siempre
Camino por un valle de hierva seca y marchitada, solo ahí unos arboles, deshojados y con ramas retorcidas de dolor.
A mi lado, unos rosales secos se unen en una rosa perfecta, roja y brillante, que da luz a todo lo que hay a su alrededor.
A su lado, una nota, de papel amarillento y sucio, posiblemente antiguo, que dice:
"Esta rosa es para ti, mi amor, nunca se marchitara, pues significa mi amor por ti,todo lo de alrededor se vuelve viejo, como esta misma carta, pero esta flor seguirá joven y nueva. Porque mi amor por ti nunca morirá".
A mi lado, unos rosales secos se unen en una rosa perfecta, roja y brillante, que da luz a todo lo que hay a su alrededor.
A su lado, una nota, de papel amarillento y sucio, posiblemente antiguo, que dice:
"Esta rosa es para ti, mi amor, nunca se marchitara, pues significa mi amor por ti,todo lo de alrededor se vuelve viejo, como esta misma carta, pero esta flor seguirá joven y nueva. Porque mi amor por ti nunca morirá".
En un vaso de arena.
Fina y escurridiza.
Pequeños granos de ella,
atraviesa mi piel, balas de plata,
y si es por pura fortuna, mi cuerpo
Mi cuerpo distante en un universo discontinuo.
Caballos rotos de porcelanas.
Llamas del olvido, quemando fotografías.
Mi cuerpo junto al tuyo.
Vaso de arena,
Fina y escurridiza.
Dolor agudo, lastima sincera.
Niño de la calle, retorna en pureza.
Solo un centavo, solo una moneda.
Solo una lágrima, por este vaso de arena.
Logro profundo, a estos versos se aferra.
Injusticia cometida, amor del llanto me llama.
Y es por ti, mi cuerpo hundido,
agujero oscuro y lleno de pena.
Luz del alba, nuevo día retumba,
Corazón roto.
Reloj descuenta, hora infinita
Llanto de pena. En este vaso de arena.
No te diré mas amor,
pues tu ya no me amas.
No te diré mas mi vida,
pues tu te apartas de ella.
Adiós, oh, adiós.
No mas despedidas.
Y al final de este verso, puedo destacar.
Que la muerte se lleva lo mas importante de la vida.
Vaso de arena.
Pequeños granos de ella,
atraviesa mi piel, balas de plata,
y si es por pura fortuna, mi cuerpo
Mi cuerpo distante en un universo discontinuo.
Caballos rotos de porcelanas.
Llamas del olvido, quemando fotografías.
Mi cuerpo junto al tuyo.
Vaso de arena,
Fina y escurridiza.
Dolor agudo, lastima sincera.
Niño de la calle, retorna en pureza.
Solo un centavo, solo una moneda.
Solo una lágrima, por este vaso de arena.
Logro profundo, a estos versos se aferra.
Injusticia cometida, amor del llanto me llama.
Y es por ti, mi cuerpo hundido,
agujero oscuro y lleno de pena.
Luz del alba, nuevo día retumba,
Corazón roto.
Reloj descuenta, hora infinita
Llanto de pena. En este vaso de arena.
No te diré mas amor,
pues tu ya no me amas.
No te diré mas mi vida,
pues tu te apartas de ella.
Adiós, oh, adiós.
No mas despedidas.
Y al final de este verso, puedo destacar.
Que la muerte se lleva lo mas importante de la vida.
Vaso de arena.
AGM
viernes, 15 de octubre de 2010
El olvido
Estaba en el pasillo, solo y triste. Entonces el subía por las escaleras. Mi cuerpo empezó a correr en dirección suya. Cuando estuve a menos de un metro de el, vi como sus antiguos ojos marrones, dulces y cariñosos, ahora me miraban con frialdad y dureza. Acorte la distancia que había entre nosotros, decidido ha averiguar lo que le pasaba. Cuando me iba a tirar a sus brazos estos desaparecían con el resto de su cuerpo. Caía por las escaleras. Los golpes y los cortes no me hacían tanto daño como el dolor que ejercía el agujero en mi estomago. Había desaparecido, y no volvería mas.
Me desperté sobresaltado, la pesadilla no me había abandonado. Y esta había crecido en dolor y soledad.
Después de una caída, viene el levantarse.
Me desperté, la pesadilla era ahora diferente. En realidad no era ya una pesadilla. Sino un gran paso al olvido de ese gran agujero que había en mi pecho.
Me situaba en un prado, y yo estaba en el medio. El cielo era de un azul claro, y el sol brillaba con intensidad. El aparecía entre los arbustos, iba vestido con un traje negro, y una camisa azul oscuro. Estaba muy guapo, pero mi mente no respondía a mi corazón. Este ultimo me decía que fuera hacia el y que le besara con total intensidad. Pero mi cabeza me obligaba a quedarme quieto y no mover ninguna parte de mi cuerpo. Al final mi mente gano a mis sentimientos, me di la vuelta y abandoné el prado. Cuanto mas avanzaba, el bosque se volvía cada vez mas oscuro y frío. En el cielo aparecían unas nubes negras y con la amenaza de cubrir al brillante sol. Pero poca a poco conseguí que ese sentimiento de tristeza se disipara, y con la ayuda de la gran esfera brillante que había en el cielo, pude destruir el dolor y la culpa. Y así, conseguí que el bosque volviera a amanecer, y que la nubes negras se fueran del cielo. De repente, al rededor mía, la vida del bosque floreció. De sus escondites salieron los pájaros, los ciervos y toda criatura que en ese bosque habitaba.
Entre en el baño, me lave y me vestí. No desayune, ya que mi estomago me amenazaba con explotar y jugar me una mala pasada.
Cuando llegue al colegio, el día estaba como en mi sueño, el cielo era de una azul celeste y el sol crecía en luminosidad y belleza.
Sonría, mi corazón estaba feliz y en mi cuerpo no existía el oscuro agujero, que antaño me había deprimido y destrozado.
Desde que había empezado el curso, mi rostro había sido simplemente una cara nula y sin expresión. El único sentimiento que en ella se reflejaba era la tristeza, y seguramente hubiera estado presente muy a menudo. Desde que había empezado el instituto, un monto de personas, familiares, amigos y profesores, había estado muy preocupados por mi. Cuando la dirección fue informada por mis padres de lo que me pasaba, el psicólogo del centro me describió como un niño alegre y jovial, pero que ahora estaba en un momento de depresión, seguramente por el estrés del curso y las clases (muchas veces me entraba la risa cuando me decían que se debía a esto, no se imaginaban por lo que estaba pasando y eso les preocupaban). Pero ahora era diferente, quería ser feliz, quería que me enseñaran a reír otra vez y que me dijesen como volver a ser el chico que era antes.
El día, como había pensado que fuera, transcurrió feliz y normal.
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